11/25/2006

ODINISMO EN TIEMPOS MODERNOS

ODINISMO EN TIEMPOS MODERNOS
Por: Fon Wardjo Falker
Hermandad Odinista del Sagrado Fuego.
Folk Visigodo
México.

Vivimos en una época donde la degeneración de valores, ha desencadenado diversos problemas ya sea de índole social, política, cultural o ambientales, gracias a los prejuicios y ausencia de valores que se ha venido sufriendo por varios siglos hasta hoy en día. En estos tiempos, nos damos cuenta de la carencia o tipos de valores que existen dentro de los círculos familiares y sociales, causando graves problemas, algunas veces irreversibles. La intolerancia prevalece grandemente, y la falta de conciencia o cultura ambiental ha desatado un desequilibrio en nuestro ecosistema.

Apenas desde hace unas cuantas décadas atrás, se ha realzado y promovido una conciencia humano-naturaleza, retomando también valores y tradiciones que fueron seguidos y practicados en tiempos remotos; tales tradiciones, con fundamentos arraigados en la naturaleza misma del ser humano, en su medio ambiente y en el universo, tomando como eje central a la familia. Tratando de resolver los misterios que aquejan al individuo.
El Odinismo ha sido una de las tradiciones y espiritualidades que ha sabido sobrevivir hasta hoy en día, junto con sus valores, enseñanzas y misterios que lo rodean.
Muchos afirman que el seguir una espiritualidad de muchos años de antigüedad es algo retrogrado y que atrasaría grandemente al desarrollo humano en todos sus aspectos. Tales afirmaciones carecen de fundamentos, al ignorar por completo la esencia de ésta tradición.
Los principios del Odinismo son enaltecer los valores y virtudes del individuo para poder llevar una vida digna en la sociedad, en justa armonía con la energía contenida en demás seres y entidades del entorno. Estos valores y virtudes han estado siempre latentes en el legado de nuestros ancestros, pero han sido ignorados u olvidados por el desenvolvimiento de la humanidad a través del tiempo.
Por todo esto, pienso que es un gran legado el que se nos ha otorgado, y el cuál, debemos tomar con honor y lealtad para cambiar el rumbo de la conciencia humana. El camino ha sido trazado por las Nornas, y a nosotros nos resta continuar lo ya dictado; nuestras acciones reflejarán lo que el Orlog nos tiene preparado. Para aquellos que han decidido iniciar por el camino Odinista, deben primeramente plantearse, aquellos cuestionamientos que siempre han estado presentes en la vida cotidiana del ser humano, para tratar de iniciar con una clara visión sobre el papel que se juega dentro de la compleja y extensa red del Wyrd.
¿De donde provenimos?¿Hacia donde vamos?¿Qué hay mas allá de todo alcance racional y humano? Estas preguntas y más son las que siempre han estado presentes en nuestra búsqueda por encontrar la verdad a los misterios que invaden nuestro universo. Cuestionamientos que son dignos de plantear en cualquier corriente espiritual o religiosa. Y los que seguimos ésta espiritualidad nos hemos cuestionado alguna vez esto mismo, y los que no, deberían hacerlo por principio; es bueno tener una base firme, entender las cosas desde el punto de vista de la cosmogonía germana.
El Odinismo en principio es libertad, el libre impulso por cuestionar, indagar y hacer una búsqueda interior y exterior. Somos seres libres y pensantes, individuos con la capacidad de búsqueda y el empeño necesario para seguir adelante en esa eterna búsqueda espiritual. Por lo tanto, el Odinismo se presta a eso, a los diversos cuestionamientos que se hacen y están siempre presentes; aprovecha esa propiedad que caracteriza a los odinistas, la sed por encontrar respuestas del tipo espiritual, físico-mental o el ordenamiento y mejoras en ámbitos sociales, culturales y ambientales. Todo éste empeño y coraje por su incansable búsqueda, indudablemente una característica de guerrero, es tanto para uno mismo, como también para el bienestar y legado de los suyos, de su familia, pues ésta es uno de los principales pilares de la tradición.
Estos aspectos de búsquedas, de cuestionamientos, de cambios y mejoras, son en principio, y posiblemente, el inicio de una serie de avances en mayor proporción al rezago que alguna vez se tuvo. Estamos en una sociedad moderna donde los avances científicos y tecnológicos no son vistos como temas ocultos y siniestros, perseguidos por la sociedad y liderados por la iglesia, la cuál siempre ejerció una gran influencia. Eso ya ha cambiado (hace apenas unos cuantos siglos) y hoy en día se impulsa grandemente al desarrollo científico y tecnológico.
Los mitos que se manejan en la tradición nórdica / germana o en cualquier otra, tienen una estrecha relación o semejanza con las teorías modernas que se plantean. Por mencionar un ejemplo, me referiré a la teoría de la creación del mundo; en la mitología nórdica se habla del enorme vacío (Ginnungagap) que reinaba en el principio de los tiempos, donde la fusión de materia primigenia contenida en las regiones del Neflheim (hielo) y Muspellheim (fuego), dieron cabida a la formación del gigante Ymir y con esto viene el desenvolvimiento de la creación del mundo, el universo y los primeros seres humanos que merodearon en Midgard. A mi criterio, éste principio se asemeja mucho a una de las teorías más aceptadas por la ciencia moderna, la teoría del Big-Bang, la cuál se formula en la interacción de materia y gases contenidos en el vacío abismal, provocando una serie de reacciones exotérmicas que conducirían a la gran explosión, diseminándose la gran variedad de cuerpos celestes e iniciando así la expansión del universo.
Es de destacar la notable relación y semejanza que existe en ésta teoría con la mitológica. En ambas se habla de un gran vacío al inicio de los tiempos y posteriormente de una fuerte interacción de materia y energía, lo cuál da por resultado una serie de productos pueden ser traducidos como la creación del universo y más tarde de los seres vivos en la madre tierra.
En realidad, todas éstas series de reacciones químicas y fisicoquímicas están contenidas en al argumento mitológico; de una u otra forma, la mitología nos habla de aspectos fundamentales para la ciencia, como lo es en la formación del mundo. Este y otros hechos mitológicos tienen muchas veces cabida en la ciencia.
Otro de los términos manejados constantemente dentro del Odinismo y en el paganismo en general, es el orden y el desorden (caos), éste último relacionado generalmente al dios Loki, el dios de la astucia, del caos y relacionado también con el fuego. De acuerdo a la ciencia y concretamente a la Termodinámica, podemos vincular perfectamente éstas “curiosas” relaciones: caos-fuego. J.W. Gibbs, una de las mentes científicas más grandes de América, se refiere a la entropía como una medida del “desorden” de un sistema. Este término resulta descriptivo e iluminador a la vez. Lo que significa es que la energía en forma útil, como la eléctrica, mecánica, o química está organizada y dirigida, y puede usarse en realizar un trabajo. Por otro lado, el calor es aquella forma de energía debida al libre movimiento de los átomos o moléculas en un cuerpo y es de carácter caótico. Por ese motivo, cuando la energía organizada utilizable en la relación de un trabajo se convierte en calor, incrementa el caos o “desorden” de un sistema, y por tanto la entropía, que es medida de esa “confusión”, debe aumentar. De lo anterior, se resume la esencia de la segunda ley de la termodinámica, donde se dice que nuestra provisión de energía disponible en el universo decrece continuamente y se va convirtiendo en energía desordenada que llamamos calor. De ésta forma se puede relacionar científicamente el caos con el fuego, tal como se hace en la tradición, en la relación caos-fuego-Loki.
La interacción y flujos de energía presentes en nuestro entorno son manejados y estudiados en muchos ramos de la ciencia moderna. Aspectos que envuelven a la espiritualidad y magia, podrán ser entendidos quizá en un tiempo no muy lejano por la ciencia, y dejarán de ser temas propios de la parapsicología; o bien, esos secretos nunca podrán ser descifrados y plenamente entendidos, quizá en eso radica su magia y fuerza espiritual.
Pienso que un buen desarrollo y desempeño como Odinista, es el seguir lealmente los principio, valores y virtudes propios de la tradición, pero también es de vital importancia el vincular todos esos principios con aspectos actuales que hoy en día prevalecen. Relacionar esos viejos aspectos con los modernos, es de gran utilidad para el Odinista y para el óptimo desarrollo y sobre vivencia de la tradición.


Gutane Jer weihailag